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ARTISTAS PARTICIPANTES Segunda edición: del 1 al 31 de Mayo 2011, Buenos Aires
  PARTICIPANT ARTISTS   Second edition: from the 1st to the 31th of May 2011, Buenos Aires
ANDRÉS BEDOYA - Bolivia, lives in La Paz and NY
ANNE SAUSER-HALL - Switzerland
AXEL STRASCHNOY - Argentina, lives in Helsinki
BERNARDO RAMALHO - Brazil
CAROLINA ILLANES - Chile
CHRISTIAN VINCK - Venezuela
CYNTHIA KAMPELMACHER - Argentina
ENDRE AALRUST - Norway, lives in Berlin
ENRIQUE JEZIK - Argentina, lives in Mexico DF
FLORENCIA BOHTLINGK - ARGENTINA
GELI GONZÁLEZ - Argentina
GUILLAUME CONSTANTIN - France
HALINA KLIEM - Germany
MAKO ISHIZUKA - Japan
NIAMH McCANN- Ireland
RAÚL FLORES - Argentina
S MARK GUBB - United Kingdom, lives in Wales
TAMIR LICHTENBERG - Israel
 
 
   
PRÓXIMA RESIDENCIA
  FORTHCOMMING RESIDENCY
   
   
RESIDENCIAS ANTERIORES
  PREVIOUS RESIDENCIES
   
   
CÓMO APLICAR
  HOW TO APPLY
   
 
   
   
 

FLORENCIA BOHTLINGK

Buenos Aires, 1966
Lives and works in Buenos Aires

www.florenciabohtlingk.com

 

 

Education

1985-1986 Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón
1987-1989 Escuela de la Cárcova: painting with Jorge Demirjián
She furthered her studies of painting with Luis Felipe Noé and Gabriel Messil
1995 The Fundación Proa granted her a fellowship for advanced study with Guillermo Kuitca
Set design for the play 'Arles 1888' at the CC Centro Cultural Ricardo Rojas
1997 Course in set design at the Teatro Colón
2001-2004 She lived in the jungles of the Argentine province of Missiones
2004-2008 She taught painting at Centro Cultural Ricardo Rojas

Solo Exhibitions

2010 / Galería Francesco Zanuso , Milano
2009 / Dabbah Torrejón
2007 / Hogar Collection, New York
/ María Casado
2002 / Belleza y felicidad
2004 / Belleza y felicidad
2001 / Centro Cultural Ricardo Rojas
2000 / La Casona de Olivera
1998 / Gara Galería de Arte
1997 / Centro Cultural Ricardo Rojas
1995 / Centro Cultural Recoleta
1993 / Espacio Giesso
1991 / Centro Cultural Recoleta

Group Shows

2010 'Pintoras' Macro Museum, Rosario,Santa fe
2009 'Guaraníes', photographs in Red Galería
2009 'Bohtlingk, Crubellatti, Fracchia, Grisanti - curated by Damián Masotta / Masotta Torres Arte Contemporáneo
2008 Artist from Argentina, Works on Paper - curated by Rafael Bueno and Arturo Carrera / Kentler International Drawing Space, New York
2006 Belleza y Felicidad in Periférica / Centro Cultural Borges
2005 Londaibere, objetos y Bohtlingk, pinturas - curated by Fernanda Laguna / Centro Cultural Borges
Works on paper - curated by Rafael Bueno - Red Hook, New York
2004 'Tesoro' - curated by Fernanda Laguna / Centro Cultural Borges.
'Encounters' - curated by Cecilia Biagini / Hogar Collection - New York
'Verde que te quiero verde' - curated by Alina Tortosa / Centro Cultural Recoleta
2003 -García Saenz, Londaibere, Schvartz, Rodríguez Eleazar, Bohtlingk. / Museo de Bellas Artes de la ciudad de Corrientes and Universidad del Noroeste - Resistencia
Abstract Paintings - curated by Graciela Harper / Centro Cultural Borges
1999 / Galería del Infinito: Las seis diferencias: Irene Banchero, Florencia Bohtlingk, Guadalupe Fernandez, Vivian Guggenheim, Nora Iniesta, Silvina Resnik
1992 / Salón de pintura Nuevo Mundo / Museo de Bellas Artes

   
 

Fragmento de la nota 'Cuentos de la Selva', publicada por María Gainza en la revista Radar de Página 12, el 6 de Diciembre de 2009.
Sus telas perfectamente cuadradas dispuestas sobre el monte misionero intentan domesticar la indisciplinada naturaleza. Un instante después, han abandonado la lucha. La abstracción mandálica de 'La tarde' lleva a la naturaleza a un estadio cósmico cercano en su espiritualidad a las imágenes de Georgia O'Keeffe. En 'Mangrove', la geometría es psicodélica y se acerca al graffiti callejero y al batik. Pero nada es programático en Bohtlingk. Y mientras las influencias rebotan unas contra otras -hay algo del Pattern and Decoration a lo Beatriz Milhazes y de la delicadeza de las estampas de Utagawa Hiroshige-, las telas terminan por dar imágenes donde la naturaleza y la cultura se comen entre sí.
Por momentos sus paisajes son tan misteriosos que disparan la mente hacia extraños lugares. Recuerdan, por ejemplo, que el mayor naturalista moderno de Norteamérica pudo no haber sido un pintor sino un arquitecto. Frank Lloyd Wright creó, en Fallingwater, una casa donde la geometría funcionaba -como el frasco de Stevens o los cuadros de Bothlingk- en medio de la naturaleza. Tensionaba, desafiaba y a la vez se rendía e integraba los elementos en variaciones: la superficie líquida del agua y la dura del vidrio, la sensación de que el edificio está incrustado en la roca y los balcones flotan sobre el aire. Todos los opuestos en síntesis poética. La idea de Wright era hacer una casa sobre una cascada que no pudiera ser vista desde adentro, sólo escuchada. Las pinturas de Bohtlingk también parecen haber sido hechas para ser escuchadas desde otra habitación. Cada una es un constante alboroto de monos aulladores, plantas trepadoras y hojas que bisbisean con el calor.
Aun sin ser pinturas narrativas, hay una curiosa sincronicidad entre las imágenes de Bohtlingk y los cuentos de Horacio Quiroga. En ambos existe un equilibrio extraño entre la realidad y la fantasía. En sus Cuentos de la selva, Quiroga despliega una selva dura, desafectada, pero repleta de animalitos delirantes -loros, monos, tortugas, culebras y coatíes- entrelazados inexorablemente con la vida del hombre que avanza. Quiroga describía por entonces una Misiones en proceso de colonización, donde convivían los descendientes de los guaraníes originarios, los inmigrantes de origen brasileño y paraguayo, los colonos europeos recién venidos, todos bajo la huella indeleble dejada por los asentamientos jesuíticos. Entrado el siglo XXI, de esa Misiones selvática y profusa sólo queda un tercio de su superficie original. Hay quienes parecen atraídos por el llamado de la selva con más fuerza que otros.
En medio de tanto arte de revistas extranjeras y anodinas, Bohtlingk salió a pintar lo que a pocos artistas contemporáneos les hubiera interesado mirar: un pedazo enmarañado de verdes. Y sin grandes pretensiones, intentó desenredarlo en sus pinturas, no para poseer la realidad sino para dejarse poseer por ella. Es justamente eso, su gesto outsider de desparpajo pero a la vez, seriedad, lo que recuerda que todos los buenos artistas son voces en la selva, solitarios por idiosincrasia rompiendo el silencio con cada pincelada.

 

   
   
   
   
   
 
   
     
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